Que
me encantan todas las mariconaditas de papelería es un hecho. Si por mi fuera,
tendría la mesa de la oficina (y en casa si te descuidas) llenita de post-its
con formas y colores molones, archivadores de cuarenta mil colores, gomas,
clips, bolis y rotuladores de mil formas distintas.
Cuando empiezo a ojear un catálogo de papelería es inevitable empezar “quiero esto… y esto… y esto otro!” Me volvería loca y arrasaría con todo.
Por que, seamos realistas, ya que tenemos que ir a trabajar, qué mejor que rodearnos de bonitismo y cositas molonas. No es lo mismo escribir una nota sobre algo de lo que necesitas acordarte más tarde en un post-it cutre y triste que escribirlo en uno de esos de colores alegres y en forma de bocadillo de comic, por ejemplo.
Que sí, que puede que sea una absurda de la vida por que me gusten estas chorradas, pero qué queréis que os diga, prefiero rodearme de cosas divertidas que me hagan el trabajo más ameno y entretenido, aunque sólo sea por el color del boli con el que escribo o por la ilusión de estrenar una libreta de notas con un detalle chulo :-)
Vosotros sufrís de esta "fiebre papeleril" o pasáis olímpicamente de estas chorradas? =D













