Mostrando entradas con la etiqueta pensamientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pensamientos. Mostrar todas las entradas

Cuando el diablo...


Cuando el diablo no tiene qué hacer, mata moscas con el rabo...

Pues eso.


Septiembre...

Bienvenido.

Bienvenidas noches frescas y días de calor menos sofocante. 

De colores cálidos y hojas cambiantes. 

Café calentito para desayunar.

Despertar y arrebujarse bajo las sábanas.

Tardes de lectura infinita y silencios compartidos.

De observar los cambios... Y adaptarse a ellos.

Bienvenido...




Ya hace un año…


Hoy hace exactamente un año que conseguí sacarme el carnet de conducir. A muchos os parecerá que no es nada del otro mundo, pero para mí fue todo un triunfo por que con 30 añazos superé el miedo que tenía desde cani a conducir un coche.

Sabía que el día que lo tuviera, hasta me gustaría conducir, pero primero tenía que superar el pánico que tenía a incluso sentarme en el asiento del conductor con las llaves quitadas. Lógicamente pensaréis, pero esta absurda qué dice? Sí, lo sé. Un coche no puede arrancar ni moverse sin las llaves. Eso lo sabe cualquiera. Pero para mí era una paranoia recurrente. Incluso tenía pesadillas en las que coches aparcados en un garaje con luces apagadas y nadie dentro, se ponían en marcha y me perseguían hasta conseguir atropellarme. Irreal, sí, pero qué le vamos a hacer. Unos tienen pánico al nº 13 y yo se lo tenía a que de repente se encendiera un coche y me atropellara.

“Tú lo que tienes es un trauma” Pues no. Jamás he sufrido un accidente (toco madera para que siga así) ni me han atropellado. Son de estas cosas que hace tu cerebro sin razón aparente. Pero lo más curioso de todo es que desde que tengo el carnet y conduzco, he dejado de soñar con eso. Supongo que tendrá algo que ver. O no. Nunca se sabe, pero ahora mismo no es algo que me importe, ya no sueño con esas cosas, que me hacían despertarme con una angustia vital que lo flipas.
Ahora voy con una felicidad en mi coche que hasta mi familia no tenía muy claro si me vería así. Me pongo mi música y voy más feliz que una perdiz (ahora mismo tengo un Greatest Hits de Mr. Springsteen, que tanto hablar de sus conciertos, me han dado ganas de escuchar algo más de él xD)

Así que, aunque lleve conmigo un tiempecito, me voy a dar el gustazo de guardar foreverandever esa L verde que me ha acompañado en este tiempo ^_^


Haaaasta siempre!!!


Rememorando...

En algún momento de nuestra vida hemos echo eso de borrón y cuenta nueva... Unas veces porque las circunstancias así nos lo hacen ver y otras porque nosotros mismos necesitamos realizar ese cambio...
Hace bastante tiempo que yo hice algo así y, la verdad, no me arrepiento de ello, lo necesitaba y significó un antes y un después en mi vida. Dejar atrás situaciones, lugares y personas que no me aportaban nada, un círculo vicioso que debía romper si quería avanzar y ser felíz, porque de otro modo no lo habría sido.
Y tan felíz estaba hasta que me tocó encontrarme con una de esas personas del pasado con el que rompí... Había cientos de lugares diferentes, pero tuvo que dar la casualidad de encontrárme a esta persona en el lugar al que fui... No fue inesperado del todo, sabía que en algún momento podía encontrarla, pero aun así, me dejó una sensación extraña... No hubo saludos ni reconocimento a la otra persona, lo que se dice un pasar el uno del otro olímpicamente, pero cuando me fui, no pude evitar darle vueltas a la situación y a la sensación remanente que me dejó... No me estropeó el día ni mucho menos, pero sí que se quedó ahí, flotando en la superficie indicándome que no hace tanto éramos personas que nos conocíamos bastante pero que en este momento era como si nunca nos hubiéramos conocido, como si fueramos extraños, como si nunca hubiéramos formado parte de la vida del otro...
Aunque, después de darle vueltas a ratos a toda esa maraña de sentimientos y sensaciones, uno piensa, mejor me voy a dormir y mañana será otro día...
Al día siguiente me desperté aliviada, dándome cuenta que un sueño reparador puede curar y eliminar de nuevo las cosas que no quieres que vuelvan a tu vida.