Verdades Universales... (III)

Pocas veces te sientes tan ridícula y vulnerable como cuando estás sentada en el sillón de la peluquería con el pelo todo mojado, pegado a tu cabeza y ves planear las tijeras del peluquero sobre ti…





Qué bonita es la amistad...

Siempre he sido de la opinión de que Amigos de verdad, con mayúscula, se pueden contar con los dedos de una mano.

Luego siempre hay diferentes grados de “amistad” amigos a los que ves de vez en cuando y tienes muy buena relación con ellos, conocidos, coincidentes, compañeros de trabajo con los que te llevas más o menos bien, vecinos de hola y adiós… En fin, todos sabemos hasta dónde alcanza nuestro círculo de amistad y las afinidades que tenemos con unos y con otros.


A raíz de leer el post de GordiPe, he caído en la cuenta de que algo parecido me está sucediendo ahora mismo. No es con un amigo de los de toda la vida, pero sí alguien con quien hay bastante y buena relación.

En nuestro grupo habitual somos 3 parejas y nos llevamos estupendamente. Ya es complicado entenderte con alguien como para que 6 personalidades totalmente distintas entre sí encajen. Y no sólo eso, sino que no se juzguen, se acepten unos a otros sin trabas y estén a las duras y a las maduras.

Pero de vez en cuando nos juntamos con más gente para fechas concretas y organizamos comidas o cenas. Nos lo solemos pasar en grande por lo que año tras año, repetimos estas quedadas. Y a raíz de una de estas comidas, surgió que otra pareja nos dijera a los 3 que teníamos que ir un día a su casa a comer. Nos pareció estupendo a todos, así que estuvimos barajando fechas hasta que coincidió un día que nos venía bien a todos.

Como siempre surgen imprevistos, una pareja de nosotros 3 se cayó de la quedada. Así que al final fuimos la otra pareja y nosotros a casa de los que habían organizado la comida.

Cuál es nuestra sorpresa que al llegar allí estaba otra pareja que no conocíamos ninguno de nosotros salvo los “anfitriones” Superado la sorpresa inicial (porque no nos habían comentado nada de que iría alguien más, creímos que habíamos quedado los de siempre y los organizadores) estuvimos comiendo sin mayor problema, hasta que en la sobremesa, el anfitrión le comentó a nuestro amigo que el otro invitado estaba buscando trabajo para dejar lo que hacía ahora y como sabía que la hermana de nuestro amigo tenía un puesto de relevancia en una empresa, pues que si no le importaba comentarle del amigo…

Nuestro amigo, que se las sabe todas, echó balones fuera y supo quedar estupendamente diciendo que ya le comentaría a su hermana y tal, pero que no podía garantizarle nada.

Cuando salimos de su casa los cuatro, lo primero que les dijimos a nuestros amigos fue la verdad, que no teníamos ni idea de que esa otra pareja iba a ir, que no nos habían dicho nada y que, al menos a nosotros, nos había parecido una “encerrona” para buscarle trabajo al amigo. Nos molestó que nos usaran de esa forma, la verdad.

Ha pasado el tiempo y no los hemos vuelto a ver. Sí que hemos estado en contacto, pero la cosa ya un poco más fría y más por su parte que por la nuestra. Y hace poco fue el cumpleaños de ella. La felicitamos y anduvimos comentando a ver cuándo nos veíamos aunque fuera a echar un café que ya hacía mucho. Si, sí a ver cuando nos vemos ya te llamo un día de estos…

Y ya. Por su parte todo son largas o por lo menos es la sensación que dan. Y me jode. Me jode bastante, por que encima que nos usan como conejillos de indias para buscarle trabajo a una persona que ni conocemos, ahora están ocupadísimos de la vida y no tienen tiempo de nada.

Pues no señores, esto no funciona así. Si nosotros hemos pasado por alto ese tema y os hemos seguido tratando como si nada, no me parece lógico que ahora tengamos que ir detrás de vosotros hasta para tomar un simple café. Disculpad pero los jetas habéis sido vosotros para que ahora vayáis de dignos.

Un solo feo más y los mando a tomar por culo ¡hombreya!


Cuarto y mitad de positivismo...





A veces, viene bien recordarlo…^_^


6...


Hoy hace justo 6 años que nos conocimos.

A estas horas estaba preparándome para acudir a nuestra “cita” (si se le podía llamar así) Llevábamos más de un mes hablando todos los días. Durante mucho tiempo fue frente a una pantalla y se pasaba el tiempo volando. Unos días antes de quedar, decidimos darnos los teléfonos, por eso de poner voz a las letras que veíamos en la pantalla. Pero ni siquiera nos habíamos planteado conocernos. Simplemente hablábamos.

Tú no estabas pasando una buena época a nivel personal, y la verdad es que yo tampoco, así que fue bastante curioso como empezamos a chatear, a raíz de un juego en una web, se abrió una ventanita de chat en mi pantalla con un “Hola, ¿qué tal?” En el ciberespacio hay mucho salido así que con bastante escepticismo por mi parte contesté un simple “Hola”. Siguió una conversación un tanto intrascendente pero relajada, en ningún momento quisiste saber mis medidas o de qué color eran mis ojos. Simplemente charlamos. 

Supongo que nos caímos bien, porque al día siguiente volvimos a coincidir y continuamos hablando. Pasó mucho tiempo hasta que un día te apeteció mandarme una foto de tu último viaje (no hacía mucho que habías vuelto) a Italia. Nunca había estado allí, así que te envidié bastante y te lo dije. Te había gustado, pero habías ido sólo y no lo habías disfrutado tanto como habrías querido. Esperabas volver y poder redescubrir los mismos sitios pero con un estado de ánimo mejor. Me parecías alguien agradable con quien hablar, teníamos gustos bastante similares y en la foto no salías nada mal. Pero en ningún momento pensé nada más allá. Llevaba un año bastante chungo y en ese preciso momento lo que menos me apetecía era liarme con nadie. Estaba muy a gusto sola y sin dar explicaciones.

No sé cómo surgió la idea. Hablábamos de cachondeo cuando decíamos “Tenemos que quedar a tomar un café e ir a alguna exposición, ver una peli o simplemente charlar” Yo te daba largas (no sé si te dabas cuenta) y como tampoco eras muy insistente ni agobiante, me lo tomaba como una broma que salía sin más. 

Hasta que un día, no recuerdo muy bien por qué, volviste a decirme “Oye, no quiero que pienses nada raro, pero me apetece quedar contigo a tomar un café una tarde y charlar, sólo eso.” Al principio me quedé un poco callada, pero dije que sí, me apetecía saber si nos llevaríamos tan bien cara a cara. Como tenía que devolver unos libros a la biblioteca pensé, bueno quedo a tomar un café, devuelvo los libros y si veo algo raro, me vuelvo a casa. 

Me dejaste en la puerta de mi casa a eso de las tres y pico de la mañana del día que quedamos… Fuiste muy respetuoso y educado, nos reímos bastante y todo lo que hablábamos frente a la pantalla surgió sin problema cuando nos vimos. Al principio estábamos cortados, pero superada esa timidez inicial, no paramos de hablar. Y al final, aunque ni tu ni yo queríamos, nos besamos…

Y hoy hace justo 6 años de ese primer beso. De ese primer café real. De ese “Llévame donde quieras. Confío en ti…” 

 
Hoy seguimos sin ponernos de acuerdo quién de los dos fue el que dio el primer paso... xD 

 

Que no, que no...

Siempre hablamos de lo que nos “pone” en un tío, que si unos ojos claros, que si verlos conducir, que si descalzos con unos vaqueros bien puestos… Cada una tenemos nuestros “fetichismos” en cuanto a lo que nos dispara las hormonas.


Pero, ¿qué hay de lo que no nos pone en absoluto de un hombre? Esas cosas que sólo con pensarlas te dan repelús, se te erizan los pelos del cogote y te dan ganas de salir corriendo lo más lejos posible…

Creo que tiene que ver más con actitudes o comportamientos que con aspectos físicos en sí. Por que un chico puede ser del montón, no tener nada espectacular que nos altere el cuerpo, pero tiene algo en su forma de ser, de hablar, algún rasgo de su carácter que nos vuelve locas. Exactamente igual que si un tío esta muy bueno o es guapísimo o desprende sexidad por los cuatro costados, pero es un auténtico gilipollas, un inmaduro o es propenso a las reacciones violentas. Cero atracción. Nein. Niente.

Para mí, tan importante es que tenga un rasgo físico que me encante, como que su personalidad y su carácter me hagan respetarlo como persona.

Que sí, que todos tenemos nuestros defectos, nadie es perfecto, pero hay cosas que me ponen los pelos como escarpias y me hacen desechar automáticamente a un hombre. Por ejemplo,

- Que no sepa manejar sus emociones. No hablo de alguien que no llore nunca o que se enfade o que tenga días de tristeza. No. Me refiero a esas personas que no son capaces de gestionar su frustración, los palos que da la vida o las situaciones que les cabrean y les sobrepasan de forma que lo canalizan todo a través de la ira hacia la gente que tiene más cerca. Los que siempre reaccionan así y se ahogan en un vaso de agua.

- Los prepotentes, pedantes, sabelotodos… Creo que todos conocemos al alguien así y es cargante. Las opiniones son como los culos, todos tenemos uno. Pero una cosa es dar tu opinión, comentar que te parece esto o lo otro aun a riesgo de equivocarte, y otra muy distinta es creerse en poder de la verdad absoluta, no bajarse del burro para escuchar opiniones diferentes a la de uno mismo y mirar por encima del hombro como diciendo “qué sabrás tú, piltrafilla de la vida” Me supera.

- Que sea “demasiado” protector. Me explico. A todos nos gusta que nos den mimos de vez en cuando. Sobre todo si has tenido un día de mierda y sólo necesitas que te abracen o te escuchen. Eso mola, se agradece y te hace sentirte protegido en ciertos momentos. Lo que no mola nada de nada es esas personas con un afan tan protector que raya en lo agobiante y controlador. “Ten cuidado con esto” “Yo que tú no lo haría por ue blablabla” “Para qué vas a ir allí con Fulanita o Menganito, si total para lo que vais a hacer” “Es mejor que esto lo hagas así” No, no y NO. Una pareja es alguien en quien apoyarte cuando no estás bien, alguien que te ayuda a crecer y a ser mejor persona. No alguien que actúa como un padre o pretenda controlar lo que haces.

- El típico tío que cuando habla contigo, sin apenas conoceros, se dirige a ti con cualquiera de estos apelativos “guapa, nena, chocho” Aghhh Corred lo más lejos que podáis!!

- Los canis y cualquier otro subgénero de este tipo ¡Vade Retro!

- Los vampiros emocionales. Absorben toda tu energía hasta dejarte echo polvo y sin fuerzas para reaccionar.

Y a vosotr@s, ¿qué os espanta del sexo opuesto?


Verdades Universales...(II)

Nunca se duerme tan a gusto como cuando acabas de hacer la cama con sábanas limpias…