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Despedidas...

“Las cortas despedidas en los coches están muy bien. Sentado ahí es difícil abrazarse, especialmente si se lleva puesto el cinturón de seguridad. Así que nada de abrazos. Y en un coche hay siempre algo de qué hablar además de lo de que "nos vemos pronto" y "a ver si no pasa tanto tiempo". Unas palabras más sobre lo de no olvidarse la maleta en el asiento de atrás o en el portaequipajes y lo de "no te dejes nada".

Después, cuando la puerta ha truncado el resto de frases no pronunciadas, se puede decir adiós con la mano y pisar el acelerador sin mal sabor de boca. No hay necesidad de quedarse allí como un idiota mientras las frases adecuadas aparecen como una nube de mosquitos."

Aurora Boreal
Asa Larsson

A veces nos apetece despedirnos así, sin más florituras. ¿Depende de la persona? ¿De nosotros mismos? ¿Del momento, del lugar, de la situación? ¿Podemos despedirnos así de una persona que nos importa? ¿O es algo que nos sale con alguien al que no estamos muy unidos, o llegado el caso, hemos dejado de estarlo? ¿Siempre que lo hacemos de este modo es por que odiamos las despedidas o simplemente por el hecho de dejar de ver a esa persona cuanto antes?


Último día...


Haciendo un poco de limpieza en el blog (ya era hora) Quitando paja del blogroll lateral sobre todo, que en nada empezamos año y hay que desprendernos de lo que sobra.

Descubriendo que soy capaz de dormir poco y ser lo suficientemente persona durante el día (esto es cortesía de #miniburbu) hasta para ahorrarme una siestilla y aprovechar ese rato y el de irme a la cama para leer, aunque sea una media horilla ¡bien por mi!

Encantada de tener en mi poder Cosas que le pasan a una madre sin superpoderes autografiado ¡gracias Moli! Molas mil, aunque ya te lo hayan dicho ;) Ganas de leer ese post sobre la moqueta que tanto te perturbó!

Teniendo paciencia para sobrellevar que la familia política se me plante casi cada tarde en casa para ver a la peque (que también tenemos vida propia, señores!) con lo que nos quitan tiempo para hacer cosas. Me consuelo pensando que es temporal, cuando vuelva al trabajo, c'est fini.

Esperando que el 2014 nos traiga soluciones para unas cuantas cosillas que tenemos pendientes.

¿Lista de buenos propósitos? Paso. Muy probablemente no cumpla con ninguno y no voy a perder energía en sentirme mal por ello xD 

Que el 2014 os traiga mucho de lo bueno y poco o casi nada de lo malo!


Que un árbol no te impida ver el bosque...


¿Por qué?

Eso me pregunto cuando me doy cuenta de lo que cambian algunas personas a mi alrededor. Puede resultar absurdo, pero, me preocupan algunos de esos giros en la forma de pensar. 

Crees que les conoces, de tantas veces que han charlado contigo en una buena tertulia con diferentes puntos de vista, que compartes o no, pero que te enriquecen, que te ayudan a ver algunos aspectos de la vida desde diferentes ángulos.

Sabes que tienen un cierto nivel cultural, no por que hayan estudiado una carrera (nunca he creído que la cultura te la de un título universitario, hay demasiadas pruebas que demuestran lo contrario) si no por que han tenido afán de formarse, curiosidad por aprender cosas nuevas y ganas de escuchar otras opiniones que pudieran aportarles una visión nueva en la que no habían reparado antes.

Entonces por qué, de repente o de un tiempo a esta parte, cambian de tener un punto de vista amplio y estar abiertos a otras experiencias e ideas a creer firmemente que lo más importante es lo de la tierra, lo propio y todo lo demás es una mierda. 

Me explico. Siempre he pensado que es muy diferente ser DE pueblo, que ser DE UN pueblo. Todos podemos estar orgullosos de dónde venimos, de nuestras raíces o de las raíces de tu familia, me parece algo normal. Pero pasar de pensar que el mundo es muy grande y abarca mucho más que tu comunidad autónoma a predicar que lo de tu tierra es lo que vale y si no lo sientes así, menudo _____ (inserte aquí el adjetivo que se desee) de pacotilla que eres... No respetando los gustos ajenos e incluso ridiculizándolos. 

Señores, el mundo es muy grande y abarca muchas cosas como para cerrarse de esa forma y creer firmemente que lo propio es lo mejor en detrimento de lo ajeno. Y ya no me refiero dentro de este país, si no del mundo. Todo tiene sus cosas buenas y malas y saber que hay vida y mundo más allá de nuestras fronteras, sean cuales sean estas, nos enriquece. 

Ese cerrarse en banda a todo lo que no sea "lo de aquí" hace que te empobrezcas, en todos los sentidos. Siendo una persona joven (y con joven me refiero ya en la treintena, no chavalines de 20 años) que antes tenía un punto de vista más amplio de las cosas y haya pasado a creer firmemente esas ideas más propias de generaciones anteriores o de gente "mayor" que nunca ha salido de su ciudad o su pueblo y se niegan a creer que haya cosas más allá de su tierra... Me entristece, por que son personas inteligentes que se han dejado y han acotado su vida a límites cada vez más pequeños con lo que, a veces, conversar con ellos se hace tedioso cuando antes podías estar horas debatiendo sobre mil temas diferentes.


En ocasiones me gustaría decirles "que un árbol no te impida ver el bosque" pero se me hace difícil, por que no quiero discutir ni tener que defender mi derecho a no pensar como ellos, a creer que por que me guste tal o cual cosa y no sea de la tierra soy menos o peor que ellos. Ver lo bueno y lo malo que hay aquí es ser realista, no ser un anti lo que sea. 


Virtudes y defectos tenemos todos, seamos de donde seamos, y saber verlo no te define como más patriota o menos patriota de donde seas. Perez-Reverte me parece un pedante, pero ayer le escuché decir una frase que realmente define a la mayoría de los españoles, somos del "o conmigo o contra mí". No tenemos término medio. Y es una pena por que nos perdemos muchos matices de gris.



Por fin...


Me siento orgullosa de mi misma.

Sí. He sido capaz de leerme un libro que no fuese una chorrada sin sustancia sin desconcentrarme y con ganas. 

Llevaba tiempo deseando empezar 84, Charing Cross Road pero nunca encontraba tiempo (y era incapaz de concentrarme, para qué nos vamos a engañar)

Hasta que, por fin, fanfarria de trompetas por favor, ayer por la tarde me animé. De una sentada, hoygan. Ligero, entretenido, te metes en la historia sin problemas. Descubrí, al final del todo que la historia realmente no es una novela, esas cartas son reales, esa correspondencia existió de verdad, esa pasión por los libros y la generosidad que vas descubriendo carta tras carta. 
Me ha gustado tanto que creo que se lo voy a regalar a mi madre por su cumpleaños que es dentro de un par de semanas. He heredado su afán lector y sé que un regalo así lo va a apreciar mejor que nadie... 

Ahora me estoy planteando empezar con David Foster Wallace pero no quiero que me ocurra como me ha estado pasando con otros libros durante estos meses. Me propongo empezar uno, con ganas, y como mucho duro unos días. No me concentro, no consigo meterme en el libro, no hay manera. A mí, que siempre me ha gustado leer, que he sido capaz de pasarme horas enteras tirada en la cama con un libro en las manos, no he podido terminar uno que mereciera la pena.

Mucha gente me dice que es normal, que aunque no sea consciente tengo la cabeza en otro sitio... Vale, bien, me estoy dando cuenta de que muchas cosas que me están pasando y que me tienen descolocada se solucionan con la frase comodín "es normal, estás embarazada"  Ejem... 

Yo sólo quiero saber una cosa, mujeres lectoras que habéis sido madres, ¿esto se pasa y recuperaré mi capacidad de concentración y de lectura, verdad?  ¿VERDAD?



 

Citas citables...


"Hay algo más importante que la lógica: la imaginación" 

Alfred Hitchcock



Reproducción asistida...


A raíz de una de las últimas grandes ideas del gobierno a la hora de recortar, ha surgido el debate en cuanto al tema de la reproducción asistida en la Seguridad Social.

Es aberrante que discriminen a un sector de la sociedad por razones como la orientación sexual o su estado civil. Además de inconstitucional por que se supone que todos somos iguales ante la ley y no podemos ser discriminados por ningún motivo. En teoría.

Hay puntos de vista en contra o que se cuestionan si es adecuado que la salud pública se haga cargo de los costes que generan estos tratamientos, nada baratos por cierto. Muy respetable pero no estoy de acuerdo.

Y no puedo estarlo, ni lo estaré, por el simple hecho de que gracias a este servicio de sanidad tendremos a miniburbu este año.

En el momento en el que nos planteamos reproducirnos lo pensamos muy bien. Mucho. Y después de mucho hablar nos pusimos a ello. El primer mes no me bajó, así que pensando que habíamos tenido la suerte de los tontos y lo habíamos conseguido a la primera, me hice el test. Negativo. Bien. Seguimos con el plan.

Después de año y pico intentándolo y habiendo tenido la regla como 4 o 5 veces en todo el año fue el momento de ir al médico a ver qué pasaba. El de cabecera nos derivó al especialista. Pruebas y más pruebas de todo tipo. Resultados: todo bien pero os derivamos a reproducción asistida por que aquí ya no podemos ayudaros.

Más pruebas. Alguna de ellas ciertamente desagradable. Pero bueno, sólo queríamos saber qué era lo que no estaba bien con nosotros y si tenía solución. Una vez que nos hicieron todas las que consideraron necesarias nos citaron para darnos los resultados. 

Por suerte todo salió bien y estábamos los dos sanos y, en principio, no éramos incompatibles. Parecía que el único "problema" que podía haber era mi irregularidad total y absoluta de ciclo menstrual. Así que empezaríamos por lo más sencillo: estimulación ovárica. A ver qué tal. 

La medicación era fácil de aplicar, con un boli como el de los diabéticos, tenía que pincharme por la noche la dosis de hormonas que me indicaban en cada consulta. Me hacían las recetas en la consulta y luego debía ir a que me las "validaran", una forma de asegurarse que no eran recetas "pirata". Más que nada por que esa medicación cuesta unos 1.000€ sin subvencionar. Y a los dos meses más o menos de abrir la medicación, se caduca. 

Tuve que pincharme durante 1 mes seguido. 3 botecitos de medicación (multiplicad por 1.000€) Imaginaos también el chute de hormonas que supone eso. Después de 15 días yo ya estaba que me subía por las paredes. Hasta las narices de todo. Sólo deseaba que me creciera de una vez un puñetero folículo. Por que te pinchas esa primera medicación hasta que te crecen  como mucho dos. Si te crecen más folículos, olvídate, hay que esperar y empezar de nuevo con todo el proceso. 

Creció uno y en la última ecografía de control (había semanas que tenía que ir 2 veces al hospital) ya me dijeron cuándo tenía que pincharme otro medicamento diferente y cuándo ponernos al lío. Y después de 15 días hacerme el test de embarazo para ver si había habido suerte. 

Si no hay suerte a la primera, se repite el proceso hasta 3 veces. Si no da resultado, te hacen otras pruebas más complejas y pasas a otros tratamientos. Más caros.

Tuvimos suerte. A la primera salieron los dos palitos. Después de dos años y algo, todo salió bien. En la cita que tuve tiempo después con la matrona me dijo que habíamos tenido mucha suerte, que lo teníamos bastante complicado para conseguir un embarazo. 

Ahora me pongo a pensar en lo que nos habría costado por lo privado. Un pastón que no teníamos en un corto período de tiempo. ¿Un crédito al banco? Difícil que nos lo dieran. Por que cuando te planteas lanzarte en este tema, lo último que piensas es que vas a tener problemas para conseguirlo y, por lo tanto, no te pegas 5 años ahorrando para pagarte un tratamiento. Así de sencillo. 

Siempre he sabido que en un futuro querría formar una familia. Y lo del hijo único nunca me lo he planteado. Dos me parece una buena cifra. Tres ahora ya se considera familia numerosa, así que dos está más que bien. Debido a mi problema (y eso que es de los más sencillos de solucionar), tengo muy claro que para tener un segundo hijo voy a tener que recurrir a lo mismo por que si no, las posibilidades de conseguirlo son bastante cercanas a cero. No podrá ser en la sanidad pública por que al tener uno ya no te tratan aunque no te hayan hecho una inseminación artificial ni una fecundación in vitro. 

Igual tengo suerte y la revolución hormonal que llevo encima por el embarazo me arregla el ciclo y no necesito ayuda para un segundo embarazo. Ojalá. O igual no y tengo que pagar un dineral para poder tener un segundo hijo. Por que no te planteas la adopción cuando existe alguna posibilidad de que puedas tenerlos tú.

Que tener hijos no es un capricho, no es un "Quiero un bolso de Gucci y unos Louboutin" Eso te lo pagas. Y no tiene nada que ver con la liga de la lactancia materna ni radicalismos de ningún tipo. Si luego resulta que no puedo tener más por el motivo que sea, pues nada, se asume y punto.

Pero si por algo tan normal como es querer formar una familia ya tengo que pensar en que para tener el primero tengo que pagar mucho dinero sólo por saber si estamos sanos, si somos compatibles y podemos conseguirlo, lo siento pero no, no me parece justo y estoy muy a favor de la subvención de la reproducción asistida sin discriminiación de ningún tipo en la sanidad pública. 

Por desgracia en mi círculo más cercano no soy la única que ha tenido que recurrir a la reproducción asistida. Dos parejas de amigos también. Unos ya tienen un niño de 3 años y no se resignan a tener sólo uno mientras tengan una posibilidad, aunque sea remota. La otra pareja lo lleva intentando igual o más tiempo que nosotros, sin resultado. Llevan muchos años juntos, no están casados ni son pareja de hecho. ¿También deben quedarse fuera por no haber un papel que certifique que tienen una relación? ¿Deben pagar un dineral por que querer formar una familia es simplemente un deseo y no un derecho?

No todo el mundo puede pagar lo que cuesta y hay muchas otras partidas en las que se podría recortar y ahorrar sin necesidad de estar tocando la sanidad pública como se está haciendo.




Sustos...


Estás a punto de cenar y, de repente, tienes que dejar todo donde está y salir volando al hospital. Sangre. Pánico. Pero no hay dolor. Es extraño.
Se te pasan mil cosas por la cabeza, ¿irá a más? ¿sólo es un susto? Mierda, el semáforo están en rojo!
  
Llegas. Te mandan a la sala de espera. A desesperar. Ves a otra chica que se está poniendo de parto. Ella ya está en la parte final. Te llaman. Te miden la tensión, te hacen preguntas y otra vez a esperar.

La mente es peligrosa y si la dejas, puede ser un monstruo. No quieres toser, no quieres moverte. Una idea toma forma en tu cabeza. Cristalina. Que me pase lo que sea, pero que ella esté bien.

Vuelves a oir tu nombre. Entras. Te tumbas. Te miran, te exploran, ecografía. Oyes su corazón como el galope desbocado de los caballos. Suena bien. Te dicen, ella está bien, latido normal y no para de moverse. Es verdad, la notas dejando claro que está ahí dentro. Parece que todo está bien. Te mandan reposo y vigilarte. Nada de trabajar si manchas.

Para casa. Intentas relajarte. Te tumbas, sin hablar, sin moverte y poniéndote las manos en la tripa, como si así consiguieras que se quede ahí. Que no se vaya.

“Quédate donde estás, pequeña”


3...



Pues sí… ya van 3 ¿quién lo hubiera pensado? ^_^


Cuarto y mitad de positivismo...





A veces, viene bien recordarlo…^_^


Que no, que no...

Siempre hablamos de lo que nos “pone” en un tío, que si unos ojos claros, que si verlos conducir, que si descalzos con unos vaqueros bien puestos… Cada una tenemos nuestros “fetichismos” en cuanto a lo que nos dispara las hormonas.


Pero, ¿qué hay de lo que no nos pone en absoluto de un hombre? Esas cosas que sólo con pensarlas te dan repelús, se te erizan los pelos del cogote y te dan ganas de salir corriendo lo más lejos posible…

Creo que tiene que ver más con actitudes o comportamientos que con aspectos físicos en sí. Por que un chico puede ser del montón, no tener nada espectacular que nos altere el cuerpo, pero tiene algo en su forma de ser, de hablar, algún rasgo de su carácter que nos vuelve locas. Exactamente igual que si un tío esta muy bueno o es guapísimo o desprende sexidad por los cuatro costados, pero es un auténtico gilipollas, un inmaduro o es propenso a las reacciones violentas. Cero atracción. Nein. Niente.

Para mí, tan importante es que tenga un rasgo físico que me encante, como que su personalidad y su carácter me hagan respetarlo como persona.

Que sí, que todos tenemos nuestros defectos, nadie es perfecto, pero hay cosas que me ponen los pelos como escarpias y me hacen desechar automáticamente a un hombre. Por ejemplo,

- Que no sepa manejar sus emociones. No hablo de alguien que no llore nunca o que se enfade o que tenga días de tristeza. No. Me refiero a esas personas que no son capaces de gestionar su frustración, los palos que da la vida o las situaciones que les cabrean y les sobrepasan de forma que lo canalizan todo a través de la ira hacia la gente que tiene más cerca. Los que siempre reaccionan así y se ahogan en un vaso de agua.

- Los prepotentes, pedantes, sabelotodos… Creo que todos conocemos al alguien así y es cargante. Las opiniones son como los culos, todos tenemos uno. Pero una cosa es dar tu opinión, comentar que te parece esto o lo otro aun a riesgo de equivocarte, y otra muy distinta es creerse en poder de la verdad absoluta, no bajarse del burro para escuchar opiniones diferentes a la de uno mismo y mirar por encima del hombro como diciendo “qué sabrás tú, piltrafilla de la vida” Me supera.

- Que sea “demasiado” protector. Me explico. A todos nos gusta que nos den mimos de vez en cuando. Sobre todo si has tenido un día de mierda y sólo necesitas que te abracen o te escuchen. Eso mola, se agradece y te hace sentirte protegido en ciertos momentos. Lo que no mola nada de nada es esas personas con un afan tan protector que raya en lo agobiante y controlador. “Ten cuidado con esto” “Yo que tú no lo haría por ue blablabla” “Para qué vas a ir allí con Fulanita o Menganito, si total para lo que vais a hacer” “Es mejor que esto lo hagas así” No, no y NO. Una pareja es alguien en quien apoyarte cuando no estás bien, alguien que te ayuda a crecer y a ser mejor persona. No alguien que actúa como un padre o pretenda controlar lo que haces.

- El típico tío que cuando habla contigo, sin apenas conoceros, se dirige a ti con cualquiera de estos apelativos “guapa, nena, chocho” Aghhh Corred lo más lejos que podáis!!

- Los canis y cualquier otro subgénero de este tipo ¡Vade Retro!

- Los vampiros emocionales. Absorben toda tu energía hasta dejarte echo polvo y sin fuerzas para reaccionar.

Y a vosotr@s, ¿qué os espanta del sexo opuesto?


Parece mentira...

Parece mentira, pero mañana ya habrán pasado dos semanas desde que Pompa se fue... La verdad es que lo llevo mejor entre semana, la jornada partida, el peludo, preparar comidas, la casa... Pero llega el fin de semana y... se me hace largo. Sí, sólo son dos días, pero son los que aprovechábamos para estar juntos, hacer planes o simplemente quedarnos en casa disfrutando del sofá, de la compañía...

Es cierto también que estoy mejor que los primeros días, soy una persona pragmática y miro hacia delante. Hablo todos los días con él y veo que está bien, trabajando mucho, pero bien. Encantado con el compañero con el que le ha tocado ir, hacen piña y se amoldan el uno al otro sin problemas. Y eso, tranquiliza, ver que están bien, que se llevan bien y están a gusto. Por supuesto que tienen ganas de volver, pero el otro día hablándolo nos reíamos porque los dos habían tenido esa conversación y nos han dicho lo mismo, que se ponen como tope el no pensar en la vuelta hasta mediados de octubre, después ya se permitirán el lujo de descontar los días jajaja 

Tampoco me puedo quejar de cómo me cuidan por aquí, tengo a mis amigos que son unos cracks. Anoche tocó cena en casa de una de las parejas y la velada se alargó hasta casi las 3 de la mañana! Además de que ya hemos quedado para el vermut del domingo. Y entre semana, si ya están en casa cuando salgo del trabajo, quedamos para pasear al peludo y de paso, un buen rato de charlas y confidencias :)

En el trabajo, aunque llevamos un par de semanas que no paramos (también ayuda a que el tiempo pase más rápido), siempre tenemos algún momento para reir, porque tengo la suerte de que mis dos compis son la caña. Ellas ya llevan años en la empresa y se llevan muy bien, yo llevo año y medio y la suerte de haber encajado con ellas desde el principio. Tenemos muy buen rollo y me encanta, porque todo sea dicho, cuando te pegas tantas horas en un sitio, si encima te llevas bien con tus compañeros, vas con otros ánimos a trabajar. La oficina no es grande, seremos como unas 10 personas, por lo que tienes contacto total con la gente y si no hubiera buen ambiente, sería horrible. Pero no es el caso, así que no puedo estar más encantada. Sobre todo porque con estas dos compis es con las que estoy en contacto directo.Tenemos nuestros momentos coca-cola light, con los que nos reímos hasta que se nos saltan las lágrimas, el cachondeo de "Pero tú lo has visto???" y conversaciones trascendentales que te ayudan a ver las cosas desde diferentes puntos de vista. Así que sí, me gusta mi trabajo y mis chicas del Fondo Sur.

Tengo muchas ganas de que Pompa vuelva, pero estoy bien porque lo veo satisfecho con lo que está haciendo y aprovechando la oportunidad y la experiencia que está viviendo. Y esto mismo nos está viniendo genial para crecer y evolucionar como personas y como pareja.

Besos! ^_^




Y tu de quién eres...

Ya hemos pasado la Nochebuena y la Navidad con sus correspondientes atracones de langostinos y turrón y ya ha pasado (lástima que no haya sido de largo) el barbudo de rojo por nuestras casas. Nosotros sólo vamos a regalar en Reyes, pero claro, en casa de Mamá Pompa se apuntan a todo y nos han hecho regalo en Papá Nöel (aunque habíamos quedado ya con ellos en que sólo regalábamos en Reyes), ha sido sólo un detallito, no un regalazo, pero se ha pasado por el arco del triunfo lo que habíamos hablado... En fin...

A mi nunca me ha gustado Papá Nöel, Santa Klaus, etc... Nunca me ha hecho ilusión su visita, siempre he esperado con ganas a los Reyes Magos, incluso ahora que una ya está crecidita, me sigue haciendo más ilusión la noche de Reyes que el gordinflón de rojo con su trineo. Esos camellos, esos pajes, ese exotismo del Lejano Oriente con su estrella...

No sé, llamadme antigua o cascarrabias, pero donde estén los Reyes Magos, que se quiten las demás parafernalias e inventos de multinacionales. Que sí, que habrá gente que me diga que claro, si los niños tienen regalos el día 25 de diciembre pueden jugar más con ellos. Y yo les digo, sí, y cansarse antes de ellos, también. Porque esa es otra, cuando te traían los juguetes los Reyes, te pegabas todo el día jugando con él y luego ya tenías que volver al cole, lo que hacía que jugaras durante más tiempo con el juguete (o tardaras más en cansarte de él) al tener menos tiempo libre. 

Además, normalmente escribías tu carta y pedías un millón de cosas en ella, pero en el fondo sabías que te iban a traer un juguete, o dos como mucho, así que luego los exprimías al máximo. No como ahora, que les traen un montón de juguetes en cada casa y luego realmente juegan con uno y al resto, ni los miran. Que si los Reyes y Papá Nöel en casa de los papás, en casa de los dos abuelos, en casa de los tíos... pero qué invento es este?? Luego no nos sorprendamos de que los niños, desde bien pequeños, aprenden que pueden conseguir lo que quieren y se vuelven unos pequeños déspotas y manipuladores. Que no olvidemos que aunque sean niños, se las saben todas.

Es muy respetable que nos gusten unos como otro, pero vamos, que a mí de los Reyes Magos no me quita nadie jejeje 

Y vosotr@s... ¿de quién sois?  ;)



La vida secreta de las palabras...

Es curioso como algunas veces, muchas, las palabras son sólo eso, palabras y, aunque se viertan sobre alguien, no tienen el efecto deseado y resbalan como si nunca se hubieran pronunciado.

Pero en otras ocasiones, días o momentos irrumpen, golpean con toda su fuerza y nos hieren o nos alegran con toda su magnitud. Es entonces cuando reparamos en que las palabras tienen vida, secreta o no, y pueden ir más allá del mero hecho de pronunciar una serie de sonidos encadenados.  El sumirnos en la felicidad más absoluta o provocarnos el descenso al peor de los infiernos.

Cuando las palabras hirientes, que los demás puedan arrojarnos, no encuentran el blanco perfecto sobre nuestra persona, todo su posible poder destructivo se esfuma y nos hacen más fuertes, precisamente porque su afán es herirnos, pero no lo consiguen.

Pero cuando, por el motivo que sea, nos dan en un punto o momento vulnerable, las palabras más absurdas y necias pueden hundirnos en la desesperación y crearnos una desazón y desesperanzas dignas del peor drama shakesperiano…

También su ausencia puede ser un dolor punzante que no conseguimos que desaparezca o un bálsamo esperado en forma de silencio reparador. Porque cuando ya sólo son ruido que nos rodea, deseamos dejar de escucharlas para encontrar un momento de calma que nos traiga tranquilidad. Pero cuando lo que necesitamos es escucharlas, sobre todo de alguien, y estas no llegan por mucho que demos tiempo para que nos las transmitan, ese silencio puede ser opresivo…. y atronador.

Este post tan reflexivo no tiene que ver directamente conmigo, no me lo están haciendo a mi, pero como veo el efecto que tienen las palabras o en su defecto la falta de ellas, me está haciendo pensar estos días en el poder que tienen o el poder que le otorgamos a las personas que las lanzan o que se las guardan cuando deberían comunicarse. Es muy triste ver a una persona sufrir por la falta de comunicación desde siempre o, por contrapartida, de palabras vacías y ruidosas que no significan nada en realidad porque nunca han ido, van ni irán de la mano con hechos que demuestren la realidad de esas palabras…


Burbuja

Nubarrones

Aprovechando que aún tenemos algún rayo de sol (visto en el tiempo: chubascos y nubes se acercan :S) me largo con el peludo a dar una vuelta a ver si me despejo, hoy no tengo un buen día y no me apetece pensar más, ni gastar alguna de las neuronas que me quedan...